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Padre Félix Varela, el patriota entero como lo calificó José Martí

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Por: José Pendás

   Un día como hoy, 25 de febrero, pero de 1853, falleció el presbítero, patriota, pedagogo y ensayista Félix Varela Morales, el patriota entero, como fue calificado por nuestro Héroe Nacional José Martí; el que nos enseñó primero a pensar, como señalara a los cubanos el eminente pedagogo José de la Luz y Caballero.

   Félix Varela se formó en el seno de la familia materna, netamente santiaguera con predominio de militares y eclesiásticos, conformada por el abuelo, teniente coronel Bartolomé Morales y Ramírez, capitán del Regimiento Fijos de La Habana; el tío Bartolomé; sus tías Rita y Margarita, y su madre María Josefa.

   En 1791 el abuelo materno es nombrado coronel y Jefe del castillo de San Marcos en San Agustín de la Florida, marchando junto a él la familia, incluido el padre Francisco Varela, recién ascendido a capitán. En estos momentos el pequeño Félix contaba con dos años y once meses, siendo determinante para su formación la estancia en el lugar, pues recibió del abuelo la educación y formación ética: disciplina, buenos hábitos, costumbres y valores de la hispanidad, mientras que de la tía Rita tomó el cariño y las ideas religiosas.

Las tropas comandadas por el viejo militar eran las encargadas de proteger la frontera entre la hispanidad y el ofensivo y expansionista mundo anglosajón.

   A su regreso a La Habana en 1801, con solo 13 años el joven Félix Varela había forjado una personalidad incompatible con la esclavitud y definidos gustos e inquietudes. Matriculó en el Real y Conciliar Colegio-Seminario de San Carlos y San Ambrosio, concluyendo estudios de Latinidad e iniciando los de Filosofía en 1803 con el padre José Agustín Caballero. Entre 1807 y 1808 continuó los de Teología Escolástica, combinándolos con los de Maestro de las Sentencias, en la Universidad.

   A los 21 años solicitó al Obispo Espada el subdiaconado que le es concedido en 1810. A los 23 vuelve a dirigirse al Obispo Espada pidiéndole una dispensa de edad para el presbiterado, título que se confería a los 24, petición concedida el 21 de diciembre de 1811 en la Catedral de La Habana.

   Armado ya de ideas reformadoras y profesor en la Cátedra de Filosofía del Seminario San Carlos, adoptó el idioma españolen sus clases, comenzando su importante labor por la cultura nacional, utilizando sus sermones no solo para la misión religiosa, sino también para influir políticamente.

   Fue el Padre Varela quien por vez primera habló de independencia, además de publicar sus obras en lengua materna sin tener presente los peligros que esto pudiera acarrear. En 1821 Félix Varela fue electo diputado por Cuba a las Cortes españolas, siendo impugnado por los representantes de la burguesía comercial ibérica. A la caída del régimen constitucional en España por el triunfo del absolutismo, los Diputados abandonaron España con rumbo a Estados Unidos, donde el crudo invierno hizo mella en su salud.

   Después de intenso peregrinar por el sur de los Estados Unidos en busca de un clima más favorable, llegó a San Agustín de la Florida donde había vivido en su niñez y allí muere la noche del 25 de febrero de 1853.

   En 1892, José Martí escribiría: “…allí están, en la capilla a medio caerse, los restos de aquel patriota entero, que cuando vio incompatible el gobierno de España con el carácter y las necesidades criollas, dijo sin miedo lo que vio, y vino a morir cerca de Cuba, tan cerca de Cuba como pudo, sin alocarse ni apresurarse, ni confundir el justo respeto a un pueblo de instituciones libres con la necesidad injustificable de agregarse al pueblo extraño y distinto que no posee sino lo mismo que con nuestro esfuerzo y nuestra calidad probada podemos llegar a poseer: los restos del Padre Varela.”

   El 6 de Noviembre de 1911 fueron exhumados sus restos y entregados a una Comisión Cubana. Trasladados a La Habana, instituciones y personalidades le rindieron tributo y posteriormente fueron depositados en cenotafio de mármol blanco conservado desde entonces en el Aula Magna de La Universidad de La Habana, con el epitafio en latín que reza así:

   “Aquí descansa Félix Varela.

   ”Sacerdote sin tacha, eximio Filósofo, egregio Educador de la juventud, progenitor y defensor de la Libertad Cubana, quien viviendo honró a la Patria, y a quien muerto sus conciudadanos honran en esta Alma Universidad en el Día 19 de noviembre del Año 1911.- La juventud estudiantil en Memoria de tan gran hombre”.

24/02/2014 21:53. habanamia #. Especiales

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