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Chucho Valdés en su cumpleaños 71.

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Por: José Pendás

   Nos sumamos al regocijo del pueblo que festeja este 9 de octubre el onomástico 71 de uno de sus más grandes músicos de todos los tiempos, el gran Chucho Valdés, considerado de los mejores pianistas del mundo, y por la crítica especializada mundial, como uno de los cuatro mejores jazzistas del orbe. Maestro en todos los géneros, tanto jazzmúsica clásica y mísica popular bailable.

   No es casual que Chucho a los seis años aprendiera  solfeo y a los 16

debutara como pianista de la célebre orquesta de su padre Sabor de Cuba

Creció en una familia de músicos cuyo padre, Bebo Valdés, sigue siendo uno de los más importantes compositores y pianistas de Cuba. En su hogar se escuchaba, entre otros, a compositores de filin, como César Portillo de la Luz y José Antonio Méndéz; a intérpretes de esa modalidad de la canción cubana, como Elena Burke y Omara Portuondo; Rita Montaner, Celia Cruz, Ignacio Villa (Bola de Nieve), Ernesto Lecuona, Pedro Justiz (Peruchín), Arístides Soto (Tata Guínes) y Kike Hernández, y se oían todos los géneros de la música cubana, clásica y el jazz.

   El Conservatorio Municipal de La Habana lo tuvo entre sus alumnos. Fue discípulo de Zenaida Romeu y Rosario Franco, cuyas influencias considera importantes en su formación musical; graduándose en la Universidad de las Artes, (ISA), de La Habana. Estudió, además, armonía con Federico Smith, asignatura de la que también fue discípulo de Leo Brouwer, de quien recibió clases de contrapunto y orquestación.

   El Cabaret Tropicana fue un buen comienzo para Chucho Valdés, a donde lo llevó su padre para que interpretara Tres lindas cubanas, el tercer movimiento de la Sonata en la de Mozart, así como blues e improvisara jazz. Allí además tocó a dúo con Shile Robinson, niño de doce años que tocaba boggie boggie, y lo hizo tan bien como las demás piezas que había interpretado. También Tropicana le proporcionó una relación con el mundo de lo africano, en los tambores de dos de sus más altos exponentes: Trinidad Torregrosa y Jesús Pérez, que más tarde volcaría en su modo de hacer como compositor, pianista y director.

   En 1972 un jurado internacional lo selecciona como uno de los cinco mejores pianistas de jazz del mundo.

Un año más tarde Chucho Valdés funda el grupo Irakere un desprendimiento de la Orquesta Cubana de Música Moderna, y una escuela para los músicos, cuyo posterior éxito fue producto del estudio de todo lo que estaba sucediendo y de la música popular cubana hasta ese momento. Un análisis profundo, mirando las estructuras de lo que había sucedido anteriormente, qué se podía rescatar de la tradición, de la identidad y de las raíces africanas. Un estudio de los tambores batá, arará, yuca y de toda la percusión cubana que había quedado relegada en el folclor.

   1977 significó para Irakere compartir escenario en el Teatro Mella con músicos de la talla de Dizzy Gillespie, Earl Hines, Stan Getz, David Amram y el crítico Leonard Feather, lo que motivó que al año siguiente realizaran su primera gira a Estados Unidos. Este mismo año participan en el Festival de Jazz de Newport, Nueva York, donde también se presentan en el Carnegie Hall, y en el Cellar Door, de Washington; el Festival de Montreux, Suiza, y en el Jazz Jamboree 78, en Polonia, en el Festival de Jazz, en Belgrado, Yugoslavia, y en el Festival de Jazz, de México.

   Entre otros importantes lauros en su vida musical, Chucho Valdés posee varios premios Grammy, así como un diploma entregado en 1995 en Los Ángeles, en el que se aseguraba que su estilo era una combinación de McCoy Tyner y Art Tatum. Sobre esto último, opinó : "Me siento honrado de la comparación con Art Tatum porque está considerado como el más grande de todos los pianistas del siglo XX en el jazz. (…) Y tanto de Tatum como Tyner es de donde más elementos he tomado en los últimos años, pero con otra onda, con otro matiz, con lo africano, aunque ahí está la influencia. Así que me siento super honrado de que por lo menos se entienda lo que estoy haciendo."

   Un trabajo poco conocido de Chucho es el de maestro. Fue profesor de la Royal Academy of Music, de Londres, donde le impartió clases al famoso pianista inglés Monty Solomo; ofreció cursos en varias universidades de California, entre ellas la de Berkeley; la Universidad de Victoria, Canadá, y el Instituto Superior de Arte de Cuba. En 1999 le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa.

09/10/2012 16:36. habanamia #. Cultura

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